Revista Lignum Nº173

febrero de 2018

Nuevas tecnologías de prevención y combate para incendios forestales

La industria forestal privada elevó su presupuesto a US$80.000.000 para combatir los incendios de bosques en la presente temporada. Parte de estos recursos están siendo utilizados en la incorporación de nuevas tecnologías entre las que destacan software de análisis, así como nuevos medios aéreos, ópticos y terrestres.

Una de las lecciones mejor aprendidas tanto por la industria forestal como por las autoridades tras el mega incendio que destruyó 467.000 hectáreas de bosques, ocurrido en la pasada temporada 2016-2017 en la parte central-sur del país, fue la importancia de detectar a tiempo y con rapidez un foco antes de que éste se convierta en un incendio incontrolable y prácticamente imposible de sofocar.

Y es que en las etapas avanzadas de un fuego, o “incendio coronado”, los recursos que tanto el Estado como las compañías forestales deben destinar para controlar dicho fenómeno son cuantiosos. En este sentido, la lección más preocupante que dejaron estos incendios, cuyas proporciones y agresividad han sido pocas veces vistas en el mundo, es que este mega incendio, que antes era inimaginable, ahora es posible y puede eventualmente repetirse. “Por lo tanto, los esfuerzos preventivos y capacidades de combate deben calibrarse a estas nuevas magnitudes”, indica Fernando Raga, presidente de la Corporación Forestal de la Madera (Corma).

En este sentido, y para estar a la altura de este desafío las grandes compañías forestales privadas están trabajando coordinadamente con organismos públicos y especializados para mejorar sus prácticas en la prevención de incendios. Sin embargo, también están incorporando nuevos equipos y tecnologías utilizadas tanto en la prevención como en el combate del fuego.

En este contexto, las empresas forestales están invirtiendo en la presente temporada, en conjunto, US$80.000.000, un 60% más en comparación al año anterior, en recursos humanos y técnicos para fortalecer sus respectivas estrategias para combate de los incendios. El equipamiento para esta temporada totaliza 24 aviones, 25 helicópteros, alrededor de 100 equipos pesados y 226 torres de vigilancia para detectar focos. A esto se suman 2.000 brigadistas y 700 personas entrenadas especialmente en la detección y operaciones de logística de incendios forestales y rurales. En tanto, la Corporación Nacional Forestal (Conaf) aumentará su flota área de combate de incendios a 43 aeronaves entre aviones y helicópteros, desde las 24 empleadas en la temporada pasada.

Software de prevención y combate

En línea con el enfoque de optimización de los recursos para la prevención y combate de incendios forestales, Arauco encargó a la firma australiana de innovación tecnológica CSIRO que desarrollara durante gran parte del 2017 el análisis de big-data de millones de datos de incendios disponibles de los últimos diez años con el objetivo de determinar cuál es el tiempo óptimo para llegar a un foco antes de que se convierta en un mega incendio, así como la combinación de equipos y recursos técnicos necesarios para extinguirlo de manera adecuada.

Charles Kimber, gerente de Asuntos Corporativos y Comerciales de Arauco, explica que “el estudio de CSIRO confirmó nuestra hipótesis acerca de que es necesario sumar más equipos a la etapa inicial del fuego, y que la combinación óptima de ellos corresponde a avión, helicóptero para el transporte de agua, en conjunto con las brigadas terrestres o helitransportadas, cuyo arribo al lugar del fuego no debe superar los 20 minutos”.

En esta misma línea de prevención destaca el software de origen español para la simulación de incendios forestales Wildfire Analyst. En la actualidad tanto Arauco como CMPC lo están utilizando para simular el desarrollo de un incendio y su comportamiento bajo distintos escenarios.
El software es capaz de calcular en qué punto puede producirse un incendio, hacia qué zona podría propagarse con mayor facilidad y el tiempo en que el fuego se demoraría en llegar a ese lugar, dando espacio a los organismos especializados para planificar una posible evacuación.

Asimismo, para apoyar las labores durante el combate Arauco utiliza actualmente el software fiResponse, cuyo objetivo es que múltiples usuarios y organizaciones compartan la información y seguimiento del incendio en tiempo real para controlar y mantener en línea la gestión y planificación de los recursos utilizados para el combate del fuego.

Cámaras y sensores ópticos

Detectar un incendio a tiempo es clave para combatirlo con eficacia y no hacerlo “se convierte en un grave problema, ya que su control se vuelve exponencialmente más complejo y costoso con el paso de los minutos”, asegura Javier Ovalle, gerente comercial de BZ Forest, empresa que desde esta temporada ha equipado a tres torres de vigilancia de Arauco con Firewatch, un sistema desarrollado por la Agencia Aeroespacial Alemana (DLR) para la detección temprana de incendios forestales a través de cámaras con sensores ópticos con capacidad para reconocer humo a una distancia de hasta 20 kilómetros.

De acuerdo a Ovalle “las cámaras operan las 24 horas, dando un giro completo cada 4 minutos y tomando 3 fotografías cada 14°, las que son analizadas por un software que envía una señal de alerta al operador de la central en caso de detectar una nube de humo”. La idea, una vez confirmada la alerta por parte del operador “es dotar a esa persona con la información más rápida y confiable posible, apoyándolo con imágenes, rumbos, mapas y coordenadas para que los equipos de respuesta lleguen lo antes posible al lugar del incendio”, detalla Ovalle.

En tanto, CMCP está utilizando el avión Tecnam P2006 T para labores de vigilancia nocturna y detección de focos. La aeronave está equipada con una cámara HD de visión nocturna y su autonomía de vuelo alcanza las 5 horas.

Arauco, que cuenta con una red de vigilancia de detección de incendios, compuesta por un total de 125 torres y 22 cámaras convencionales, también ha integrado a sus operaciones de esta temporada el sistema computarizado de detección temprana de incendios Fire Hawk, de origen sudafricano, cuyas cámaras rotatorias son a color y de alta definición, lo que les permite distinguir entre humo, fuego y resplandor durante las 24 horas.

Medios aéreos

Tras los incendios forestales del año pasado las compañías forestales están sumando esta temporada nuevas tecnologías aéreas para prevenir y combatir los incendios, que se suman a los ya tradicionales aviones y helicópteros cuya capacidad total actual alcanza a los 4,5 millones de litros diarios de agua.

De acuerdo a Charles Kimber, Arauco está empleando drones para el sobrevuelo de zonas complejas de acceder, tales como cárcavas o quebradas “lo que nos permite determinar las rutas más seguras por donde puedan avanzar los brigadistas”.

Esta compañía también está utilizando un nuevo Avión de Coordinación y Observación de gran autonomía y provisto con cámaras con sensores ópticos y térmicos para la detección de incendios. El equipamiento de la nave permite generar fotografías y videos georreferenciados con el propósito de calcular la superficie y proyectar el avance del incendio, con el objetivo de coordinar y optimizar los recursos aéreos y terrestres para el combate.

En tanto, CMCP está utilizando el avión Tecnam P2006 T para labores de vigilancia nocturna y detección de focos. La aeronave está equipada con una cámara HD de visión nocturna y su autonomía de vuelo alcanza las 5 horas.

Asimismo, y en coordinación con la Fuerza Aérea de Chile (FACh), Conaf comenzará a operar próximamente aviones no tripulados (VANT) que gracias a su capacidad de volar a gran altura, permiten obtener una mejor información tanto del desarrollo como del avance de los frentes del fuego, con el objetivo de tomar las mejores decisiones anticipadamente para controlarlo.

Medios terrestres

Pensando en la extinción del fuego en el área de comunidades aledañas a sus bosques, CMPC opera desde esta temporada la camioneta denominada PC Code, fabricada por la empresa estadounidense Phos-Chek. El equipo cuenta con un sistema que permite mezclar el agua con espuma para el ataque directo del fuego, o con un retardante de largo plazo, en el caso que se necesite construir líneas de cortafuegos para la protección de casas. La PC Code también puede lanzar una mezcla de agua y gel que se adhiere a las viviendas para protegerlas contra el fuego.

Equipos de similares características son los operados por Arauco en la actualidad para el combate del fuego. Se trata de camiones especialmente carrozados con un polímero liviano y resistente al fuego, con capacidad para transportar hasta 8 brigadistas, y entre 2.700 y 8.000 litros de agua que puede ser lanzada a alta presión y mezclada con espuma retardante de fuego.