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Exportaciones de madera aserrada: creciendo, pero aún lejos de su peak

Las exportaciones forestales a China han venido aumentando en general y actualmente recibe cerca del 25% del total de los envíos nacionales de madera aserrada.

China se mantendrá durante este año como el principal destino de las exportaciones locales de madera aserrada, el tercer mayor producto forestal exportable de Chile, cuya participación alcanza a cerca del 10% del total de los envíos forestales al exterior del país que, en su conjunto, el año pasado alcanzaron los US$5.377 millones.

Cabe destacar que en 2017 las exportaciones de madera aserrada, sin contar los productos elaborados o remanufacturados, tales como molduras o distintos tipos de tableros MDF, alcanzaron, en total, los 2.510.000 m3 totalizando, a fines de ese año, envíos por US$554 millones, con un leve crecimiento cercano a un 1%, respecto de las exportaciones realizadas en 2016.

2,51 millones de m3 fue el total exportado de madera aserrada en 2017

Al respecto María Teresa Arana, gerente general de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), indica que “al igual que en los años anteriores, China se proyecta como el principal mercado de los productos forestales en general y, del total de madera aserrada exportada, este país representa alrededor de un 25% de esos envíos, como consecuencia de las buenas proyecciones de crecimiento de esta economía, que hace que la demanda se mantenga en buen pie”.

Talía Muñoz - ProChileUna opinión similar tiene Talía Muñoz, jefa del departamento de Industrias de ProChile, quien señala que “los mercados asiáticos son sin duda los que lideran actualmente la demanda por madera aserrada chilena, encabezados por China como el principal destino de los envíos, con montos de US$167.000.000, seguido por Corea del Sur, que en 2017 registró envíos de US$102.000.000 y un alza de un 6,2% en comparación al año anterior”.

China, y los países asiáticos en general, comenzaron a ser una opción interesante para la industria forestal local después que la demanda de madera aserrada seca y productos manufacturados, cuyo principal destino era Estados Unidos, comenzara a debilitarse debido a la crisis subprime en ese país, lo que hizo caer bruscamente la producción de madera aserrada nacional en 2009 a 5.600.000 m3 desde los 8.600.000 m3 que se produjeron en 2006.

A la fecha, según Fernando Raga, director ejecutivo del Instituto Forestal (Infor), la producción nacional de madera aserrada casi se ha recuperado a los niveles anteriores a dicha crisis, ya que en 2016 la industria de aserrío produjo del orden de 8.100.000 m3 de madera aserrada.

Manufacturados estables

Respecto de las exportaciones de productos manufacturados, de una mayor elaboración que la madera aserrada, Estados Unidos continúa siendo un mercado significativo y atractivo para la industria forestal chilena, no obstante que los niveles exportados antes de la crisis subprime en ese país aún no se recuperan.

Según Fernando Raga, de Infor, Chile exportó en 2006 a ese país 382.000 toneladas de molduras, un volumen que tres años más tarde cayó a 188.000 toneladas. El ejecutivo agrega que, si bien en 2017 las exportaciones de estos productos se empinaron en las 326.000 toneladas, aún no alcanzan el nivel previo a la crisis. En este sentido, la recuperación de la demanda estadounidense de estos productos ha sido más bien lenta, ya que en gran medida depende del mercado de construcción de casas, cuyo máximo histórico en 2006, antes de la crisis subprime, superó los 2.000.000 de viviendas.

No obstante, actualmente el nivel de construcción de viviendas en ese país aún permanece bajo, en alrededor de 1.300.000 anuales de unidades. “Esta es la principal razón por la que los envíos de remanufacturados, nuestro mayor producto de exportación a Estados Unidos, estén aproximadamente un 20% debajo de los niveles exportados en 2006”, afirma Charles Kimber, gerente Comercial y Asuntos Corporativos de Arauco.

María Teresa Arana - CormaMaría Teresa Arana de Corma explica que, de todas formas, se espera que la demanda de productos manufacturados para este año en esos mercados sea similar a la registrada en 2017, “debido a que uno de sus principales indicadores el ´housing stars´ estaría recuperándose a un nivel cercano a lo que históricamente se considera como normal”.

 

 

 

 

 

Efecto de los incendios

Un impacto en la producción, y en la exportación de madera aserrada en 2018 están causando los incendios forestales del país ocurridos en la temporada pasada 2016-2017. Según datos de Infor el fuego arrasó 220.000 hectáreas de plantaciones de pino ubicadas en las regiones del Maule y Biobío, un 50% de las cuales pertenecían a pequeños y medianos productores que abastecían a aserraderos ubicados en esas zonas.

Por consiguiente, el suministro de materia prima para la elaboración de madera aserrada tanto de exportación como de consumo interno se verá afectado por los incendios pasados en alguna magnitud, explica Charles Kimber de Arauco, quien destaca que “hay que recordar que un 47% de la madera aserrada que se comercializa en el mercado nacional es producida en la zona del Maule”, una región en la que se perdió entre un 25% y 30% de plantaciones forestales de todas las edades.

Al respecto, Fernando Raga comenta que “Infor se encuentra elaborando una proyección de mayor precisión, acerca del impacto causado por los incendios rurales del 2017 en el abastecimiento de materia prima para la industria del aserrío, que estará disponible a fines de este año”. El director ejecutivo de la entidad explica, además, que “si bien una estimación gruesa indica que la pérdida de volumen aserrable de pino es del orden del 15%, se desconoce la forma y plazo en que esto irá impactando tanto en el mercado interno como la exportación. Creemos que una fracción de esta caída podría reflejarse en las exportaciones de madera aserrada de este año”.

Por este motivo, Raga asegura que “no se espera un incremento de las exportaciones de madera aserrada en volumen el 2018 respecto al 2017, principalmente, porque este año probablemente se comenzarán a manifestar los efectos en el abastecimiento de materia prima de los grandes incendios rurales del año pasado”.

Una opinión más crítica al respecto tiene Carola Reyes, vicepresidenta de la Asociación Gremial de Pequeños y Medianos Industriales de la Madera (Pymemad A.G.) quien sostiene que debido a la pérdida de las plantaciones en la Región del Maule, “el desabastecimiento de materia prima se mantendrá por un largo plazo, por lo que es muy probable que un número importante de pequeños aserraderos tengan que cerrar y que la disminución del volumen exportable de madera aserrada sea mayor al 15%”.

Pymes en problemas

Carola Reyes PymemadUna situación bastante compleja enfrentan las Pequeñas y Medianas empresas (Pymes) forestales nacionales, que envían sus productos a los mercados internacionales. Carola Reyes explica que en primer lugar el grupo de pymes forestales que exportan directamente no representa un porcentaje muy numeroso, debido a que “las exportaciones indirectas no son una oportunidad para ellas, ya que significa recibir precios que han impuesto los intermediarios, y esto no las beneficia ni las ayuda en mejorar sus condiciones”.

Una opinión similar tiene Fernando Raga de Infor, quien explica que del total de la madera aserrada producida por las pymes, un 70% de ella es destinada al mercado interno, mientras que otro 25% va a distintos tipos de reproceso, para la elaboración de otros productos. “Solo del orden del 5% sale como madera aserrada de exportación, a lo cual hay que agregar una fracción del reproceso”, afirma Raga, quien sostiene que el problema mayor que enfrentan las pymes es alcanzar una posición sostenible en la exportación y para esto “requerirían de ciertos estándares de calidad, homogeneidad de producción y acceso a un abastecimiento estable, aspectos que actualmente son complejos para ellas”, explica el ejecutivo.

Una posibilidad real para crecer que tienen las pymes es satisfacer la alta demanda del exterior por madera seca en horno. Sin embargo, “adquirir los equipos y las tecnologías necesarias para aumentar el valor agregado a la madera representa una gran inversión y las pequeñas y medianas empresas no tienen como efectuarla, sin el apoyo y financiamiento del Estado”, subraya Carola Reyes, quien agrega en este sentido que si bien “las universidades se han interesado en apoyar a las pymes y desarrollar nuevas tecnologías que permitan mejorar sus procesos productivos, y la creación de nuevos productos, siempre existe la barrera de no contar con los recursos necesarios”, concluye la personera.

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