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Noticia publicada el: 11/05/06 |
| “Las dioxinas dejaron de ser un problema para las plantas de celulosa” |
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El científico de la Universidad de Concepción, Claudio Zaror, aseguró que las plantas de celulosa que cuentan con tecnología moderna, no amenazan el medio ambiente.
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“La industria de la celulosa dio vuelta la página respecto de los organoclorados y dioxinas hace unos quince años”, manifestó el doctor en Ingeniería del Departamento de Ingeniería Civil Química de la Universidad de Concepción, Claudio Zaror.||
El científico, manifestó hace un tiempo a la Discusión de Chillán, que “existe un mito muy grande al respecto. De hecho, las tecnologías modernas de celulosa basadas en blanqueo con dióxido de cloro y con sistemas de combustión de alta temperatura (como la de Nueva Aldea), generan una cantidad de dioxinas muy baja, enfatizó.
El profesional, agregó que “una tonelada de celulosa genera una cantidad de dioxinas igual a la quema de leña para calefacción de un hogar, con la diferencia de que el humo se lanza al aire respirable”.
“Una cuidad como Valdivia, Temuco o Chillán, genera una cantidad muy grande de dioxinas, pero también otros compuestos como benzopirenos que son altamente cancerígenos”, indicó.
Asimismo, manifestó que el uso de dióxido de cloro permite generar “compuestos organoclorados que son totalmente biodegradables; eso si la planta de celulosa tiene una tecnología de tratamiento adecuada y donde obviamente haya una gestión razonablemente efectiva”.
Los efluentes de la planta de celulosa, dijo, “deberán ser tratados de tal forma que se retiren los sólidos; un tratamiento biológico que es capaz de degradar todos los compuestos biodegradables, pero que además elimina toxicidad”.
La ventaja de riles con base en dióxido de cloro, sostuvo, “es que tiene un alto grado de degradabilidad” y si hay un tratamiento terciario, se tiene un elemento depurativo mucho más potente.
“No me cabe la menor duda que los efectos que eso va a tener en el agua potable que consumirá la población van a ser insignificantes”, dijo el científico.
“Creo que ha habido mucha desinformación y además terror producido por la experiencia de Valdivia que aparece como culpable. Por esto, digan lo que digan, la gente va a tener miedo. La única forma de demostrar que las cosas funcionan bien, es con un sistema de monitoreo efectivo”, sostuvo Zaror.
Fuente: La Discusión de Chillán
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