Tal como lo señalaba Alvin Toffler en sus olas, y lo reitera Yuval Harari, los economistas y biólogos conviven con ellos, los ciclos son todos casi idénticos, varía su duración, pero su curva sigmoidea puede cambiar la denominación del eje vertical. Pero el eje horizontal, el tiempo, puede tener diferentes escalas.

La industria de las comunicaciones ha estado experimentando a nivel mundial su propia experiencia cíclica.

Hace mucho, las civilizaciones orientales comenzaron a registrar los eventos en forma oral y gráfica. Después los monjes medievales tuvieron la potestad de generar escritos únicos. La invención de la imprenta, dio espacio a la memoria colectiva y al comienzo de la historia moderna. Con el advenimiento de la computación se pensó que se acababan los libros y los diarios, no fue así, pero se resintieron. La llegada de internet y la digitalización con la aparición de los Ipad, Kindle, Lector Sony, Literati de Sharper, entre otros, han revolucionado por completo la industria de la lectura, tanto literaria como periodística. Hay gente que se resiste a leer en pantalla, otros que no leen si no en la pantalla. Así los medios escritos, por la facilidad, inmediatez, disponibilidad de otros artefactos digitales conectados a internet, han generado cambios importantes en la percepción y costumbres de la sociedad. Tanto es así que ya no se habla tanto de jóvenes, adultos y viejos, ahora se han caracterizado como los de la Generación Z, los Millenials y el resto.

Ellos están marcando el nuevo ciclo. Y el nuevo ciclo ya está aquí, a pesar de la resistencia de muchos mayores, que aún prefieren, por diversas y justificadas razones, el libro impreso, el diario físico y las revistas tangibles. Esto mismo ha llevado a las empresas editoriales a comenzar a migrar y transformar sus productos en medios digitales. No es resistencia por la resistencia, es que este es un cambio cultural, y los cambios culturales no mutan tan rápidamente como los cambios tecnológicos.

“Para Editec, la decisión de cerrar LIGNUM no ha sido fácil, le hiere su vocación periodística, su adhesión al sector y la historia recorrida”.

Desde su creación, LIGNUM fue construyendo su propio nicho hasta llegar a ser legítimamente parte de la industria forestal chilena, depositaria de su memoria histórica colectiva; reconocida nacional e internacionalmente y además fuente de referencia para estudiosos, hombres de empresa y la comunidad en general y forestal en particular.

Para Editec, la decisión de cerrar LIGNUM no ha sido fácil, le hiere su vocación periodística, su adhesión al sector y la historia recorrida. Cree sin embargo, que otros, en otras plataformas y con el apoyo de empresas emblemáticas del sector forestal, pudieran proyectar LIGNUM en un nuevo ciclo.

Pensar en el futuro no anula el pasado, que -en el caso de LIGNUM- guarda un capital que dan 30 años de existencia, con su respectivo valor histórico y periodístico. El horizonte es transformar y evolucionar de acuerdo a lo que nuestros lectores esperan.