(La Tercera / Pulso) Un paso más dio SCA Chile en su camino por revertir el fallo del Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), que la condenó a pagar una multa de US$18,3 millones por colusión en el mercado del papel tissue.

La firma, que presentó un recurso de reclamación ante la Corte Suprema en contra la sentencia del TDLC, remitió -en el marco de esa causa- dos informes que atacan directamente tanto la construcción como las conclusiones de uno de los documentos presentado por la Fiscalía Nacional Económica (FNE) y sobre el que se habría sustentado la sentencia del TDLC.

Más específicamente, SCA (representada por los abogados José Joaquín Ugarte y Santiago Ried, del estudio Ugarte Ried Correa) cuestiona las conclusiones del informe económico “Estimación de Sobreprecio para el caso de colusión en el mercado de Papel Tissue”, presentado por la FNE en noviembre de 2016, cuyo objetivo era medir el beneficio económico que habrían obtenido tanto CMPC como SCA producto de la colusión.

Respecto de este documento, SCA alegó que había sido construido sobre la base de supuestos y estimaciones y , por lo que encargó dos informes en base a datos “reales” entregados por la compañía.

Uno de ellos fue encargado a EY, para determinar si en el sobreprecio que concluyó el análisis de la FNE, se incluyeron todos costos y gastos reales en que había incurrido SCA durante la colusión.

Las conclusiones de EY establecieron que el análisis de la FNE había excluido, en promedio, el 61,5% de los costos de producción y gastos de venta de la empresa para los años de revisión.

Además, de los 16 ítems de costos de producción que tiene la empresa, para efectos del informe económico de la FNE sólo se habrían considerado dos y de un total de 9 gastos, sólo se había tomado en consideración uno.

“El no considerar la totalidad de los costos de producción y gastos de ventas afecta directamente la determinación del margen bruto y operacional del segmento Tissue”, destaca el texto de EY.

El otro informe encargado por SCA Chile se solicitó a la consultora Gabriel Bitran y Asociados, y tuvo por objetivo replicar el mismo análisis del estudio encargado por la FNE, con la misma metodología, pero reemplazando los datos estimados con números reales.

Cabe destacar que en noviembre de 2016, la consultora había emitido un informe económico denominado “Análisis del acuerdo colusorio entre CMPC Tissue S.A. y SCA Chile S.A.”, que también tuvo por misión determinar si existió o no un beneficio económico producto del acuerdo colusorio.

Lo que arrojó el ejercicio realizado por Bitran -con información actualizada y ampliando los rangos pre y post colusión- es que SCA no habría tenido un beneficio económico producto de la conducta colusoria, sino por el contrario, tanto antes como después de dicha conducta, la compañía obtuvo mejores resultados que durante el período en que se desarrolló la colusión.

De hecho, de acuerdo al análisis de Bitran, después que terminó el período colusivo, SCA consiguió un aumento en el margen neto en el 90,8% de sus productos, lo que a juicio de la consultora demostraría que no hubo márgenes superiores a los de un escenario de competencia.

“La evidencia factual no permite afirmar que SCA Chile haya obtenido beneficios a causa de la colusión, o que haya causado daño a los consumidores por haber tenido un sobreprecio en sus productos”, dice el análisis.

Además, coincide con lo planteado en el documento de EY en cuanto a señalar que el estudio de la FNE incorpora costos estimados que representan una porción muy limitada de los costos reales de SCA Chile, excluyendo más del 50% de los costos reales de producción; que se utilizaron costos demasiado teóricos en vez de reales y que se usaron precios de venta estimados a partir del valor de venta en sala de supermercados, sin considerar descuentos y márgenes.

Estos informes se presentaron a poco más de 24 horas que la Corte Suprema revise el recurso de reclamación en contra de la sentencia del TDLC por el caso colusión, lo que ocurrirá durante la jornada de este jueves, de no mediar alguna causa prioritaria o más extensa.