(El Mercurio) Como acciones que “van en dirección contraria al diálogo” calificó el presidente nacional de la Corporación Chilena de la Madera (Corma), Juan José Ugarte, las ocupaciones de predios forestales que esta semana inició la comunidad Wente Winkul Mapu en el sector de Pidima, al norte de La Araucanía, a un costado de la Ruta 5 Sur. El vocero de esta organización indígena, Daniel Melinao, definió la acción de fuerza como un “homenaje” a Camilo Catrillanca, el comunero mapuche fallecido el 14 de noviembre, durante un operativo policial. Ese procedimiento fue activado luego que encapuchados realizaron un robo con violencia de tres vehículos que pertenecían a profesoras de la escuela Santa Rosa, en Ercilla.

Melinao detalló esta semana que junto a la instalación de un rehue (altar ceremonial mapuche), en el predio levantarán una ruca y construirán viviendas sociales. También aseguró que su comunidad tiene reclamaciones sobre esos terrenos, las que fueron presentadas ante la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena hace siete años.

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El máximo representante del sector forestal, en tanto, manifestó que “nosotros estamos ocupados en restablecer el clima de diálogo, de paz, con una mirada común de futuro”, y recalcó que “este tipo de acciones no contribuyen a ello, sino que, por el contrario, van en la dirección opuesta”.

Para Ugarte, la opción de acercamientos entre comunidades indígenas y empresas forestales es factible. “Estos diálogos hay que canalizarlos por las vías institucionales que existen y, en eso, estamos absolutamente disponibles para profundizar las conversaciones”, argumentó.

Sobre la muerte de Camilo Catrillanca, Ugarte expresó que “estamos conscientes de que se han vivido hechos muy dolorosos y lamentables”, pero enfatizó que “confiamos en que, finalmente, se impondrá la sabiduría y la prudencia y que, más temprano que tarde, se podrá retomar el camino del diálogo, el que esperamos pueda ser muy fructífero para todas las partes”.

Marcelo Catrillanca, padre del comunero fallecido, no descartó que otras comunidades realicen nuevas ocupaciones de predios. “Mi hijo siempre fue un weichafe (guerrero) que estaba por la recuperación de nuestro territorio y que ocurra esto nos reconforta como familia”, indicó Catrillanca, quien visitó ayer al machi Celestino Córdova, en la cárcel de Temuco, para pedirle que depusiera su huelga de hambre. El condenado por el homicidio del matrimonio Luchsinger McKay se encontraba sin ingerir alimentos, en protesta por la muerte del comunero.

Catrillanca padre respaldó las tomas de terrenos y señaló que “el Gobierno nos está provocando, y si ellos pusieron carabineros en un establecimiento educacional -en alusión al cuartel de Pailahueque que utilizó las instalaciones del ex Liceo de Ercilla-, ¿por qué nosotros no podemos ingresar a los predios que están usurpados por particulares y empresas forestales?”.