(Diario El Sur) Falta de transferencia tecnológica, desafíos en agregación de valor y una vinculación de la innovación con el medioambiente fueron partes de los temas que fueron tratados ayer durante el encuentro “Innovación 2050”, que tuvo lugar en la sede del Duoc UC Concepción y que impulsa el Centro de Innovación UC Anacleto Angelini, en asociación con la casa de estudidos y el apoyo de Corfo.

Entre los panelistas estuvo el español José Antonio Chica, responsable de Transformación Digital de Tecnalia Research & Innovation, quien es doctor en Ingeniería Industrial con especialidad en mecánica. Afirmó a este medio que en Chile está el programa “Construye 2025”, el que apunta a objetivos en la mejora y sustentabilidad del sector de la construcción.

En ese aspecto, cree que los retos tanto en su país como acá, está en que el sector de la construcción tiene, en general, un bajo valor añadido y no se ha logrado que la productividad despegue. “Por eso el reto es apostar por una industria de fabricante de productos para la construcción como forma de generar más valor agregado y un ejemplo es la madera, donde Biobío juega un rol importante, en cuanto en generar a partir de ese recurso una tecnología como el CLT a las obras. Esa es una apuesta importante, en cuanto a cambiar el paradigma, sobre cómo llevar la materia prima a la faena y al desempeñarse en una industria de productos cada vez más potente, que lleve sistemas”, apuntó.

Estimó que el premio debe ser para quien proponga soluciones y a la vez aumente la productividad y reduzca los impactos.

Capacidad

En tanto, la canadiense Alysia Garmulewyczi, fundadora de Materiom, una plataforma sin fines de lucro que trabaja en la intersección del diseño, la fabricación digital, la ecología y la ciencia de los materiales, además de ser investigadora internacional en la Universidad de Oxford, afirmó que en el estado de innovación actual en Chile, sobre todo en biomateriales, se pueden hacer muchas cosas distintas y, en especial, con productos locales.

Agregó que “en este país existe capacidad para llevar adelante esto. ¿Es un desafío? Sí, pero las fuentes están y el conocimiento de a poco ha ido mejorando. La capacidad chilena en economía circular es grande”, apuntó.

Para la experta en ciencia de los materiales, cree que una de las ventajas que tiene Chile va, por ejemplo, en las algas como materia prima y también está el biopolímero que se puede extraer de esta planta acuática a los cuales se les puede dar valor agregado para mercados tan importantes como el chino con la creación de bioplástico.

“Esto no difícil de hacer, porque incluso cualquier persona puede hacer plástico en su cocina, pues solo es necesario algo simple. A lo que voy es que se puede crear un mercado local con los plásticos. Es un desafío que no es complejo, porque tanto el material como la tecnología están”, estimó.

La profesional norteamericana cree que la economía circular está presente en todos lados, ya que la oportunidad está en avanzar a plásticos biodegradables.

Desafíos

En tanto, Pablo Vaillant, director de Innovación e Investigación Aplicada de Duoc UC, planteó que Chile está implementando un sistema nacional de innovación, porque aún estamos bastante al debe en investigación y desarrollo.

“Pero se está generando y hay un impulso desde la academia, del sector público, donde Corfo está haciendo un importante trabajo en promover esto. El Estado, por medio del Ministerio de Ciencia y Tecnología, también se aprecia un trabajo promisorio”, apuntó.

En todo caso, cree que aún falta generar confianza entre los distintos sectores, como la empresa y la academia, además de hacerse cargo de las demandas sociales.

Estimó que es necesario, además, crear espacios donde poder experimentar y salvar los desajustes temporales que se dan entre la academia y la industria. Para eso, agregó, este tipo de encuentros permiten tener una mirada más larga con lo que va a pasar dentro de 32 años más, en el sentido del impacto que las tendencias de hoy pueden repercutir en el futuro. “Ahora se debe dar un mayor flujo de estas conversaciones y con responsabilidad porque los desafíos no son solo tecnológicos, sino que también sociales”, remarcó.