(Emol) Los incendios forestales que afectaron a la selva Amazónica entre 2015 y 2016, a causa del fenómeno de “El Niño”, emitieron cuatro veces más dióxido de carbono (CO2) del inicialmente previsto en comparación con las bases de datos existentes sobre las emisiones de estos siniestros a nivel mundial.

Así lo afirma un estudio elaborado por la Universidad de Lancaster, en Inglaterra, publicado en la revista Philosophical Transactions of the Royal Society B, que analizó 6,6 millones de hectáreas de la Amazonía brasileña. Este fenómeno climático, relacionado con el calentamiento del Pacífico oriental ecuatorial, provocó devastadores efectos en distintas zonas del mundo entre 2015 y los primeros meses de 2016.

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El investigador líder de la investigación, el profesor Kieran Withey, apuntó que “los incendios forestales descontrolados en los bosques tropicales húmedos durante sequías extremas son una fuente importante y poco cuantificada de emisiones de CO2”.

De esta forma, el estudio trata de arrojar luz sobre este fenómeno que no ha sido analizado en profundidad en el pasado.

El área que indagaron los responsables equivale a menos de un 0,2% de la selva amazónica brasileña y descubrieron que los fuegos registrados en esa zona emitieron más de 30 millones de toneladas de CO2 a la atmósfera, entre tres y cuatro veces más de los estimado según las bases de datos.