(El Sur) Un 97% menos de hectáreas quemadas en relación a la temporada pasada es el balance que realizó la Conaf, a 12 meses de que se produjera la mayor catástrofe forestal de los últimos años, cuando el fuego arrasó con más de 100 mil hectáreas en las regiones de Biobío y Ñuble.

Pese a ello, y teniendo en consideración las condiciones climáticas, el director regional de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), Sergio Valdés Valenzuela, estimó que extenderá el combate de incendios forestales hasta mayo del próximo año.

“El periodo de mayo ocurrencia de incendios normalmente era desde octubre hasta marzo, pero hoy, por los cambios climáticos, se ha ido alargando y hasta ahora está planificado hasta abril pero dependiendo de cómo venga, puede que sea necesario extender los recursos hasta mayo”.

Respecto a los fondos necesarios para mantener a las brigadas operativas hasta esa fecha, Valdés dijo que están asegurados, pero que “pudiera ocurrir que necesitemos pedir fondos de emergencia para poder extender, si es necesario, la temporada. Pero se eso va a ir evaluando a medida que pase el tiempo y de cómo evolucionen las condiciones climáticas”.

Serenamente Preocupados

Si bien Valdés apuntó que la situación de la temporada pasada con la de ahora no son comparables, porque “las circunstancias que se dieron: olas de calor, sequía y el record de temperaturas que no habíamos tenido anteriormente, fueron bastante sorpresivos”, también reconoció que la poca cantidad de terreno afectado tiene que ver con un menor manejo de las situaciones.

Aún con mejores condiciones climáticas desde que se iniciara la temporada de incendios forestales en octubre del año pasado, Valdés dijo que “no es que estemos más relajados, sino que estamos más serenamente preocupados y actuando; porque después de una tragedia como la que vivimos el año pasado, la única forma de tener éxito es analizando con mucha calma los errores que cometimos y aplicando soluciones”.

Y ha sido ese aprendizaje el que ha permitido disminuir en 14% la ocurrencia de incendios forestales con mil 241 focos atacados desde octubre hasta la fecha.

El director regional de la Conaf destacó la coordinación que ha existido entre el organismo público y las empresas privadas para el combate de los incendios. En esa línea, destacó que tras los incendios del verano pasado, esta vez están distribuyendo mejor los esfuerzos para poder sofocar los incendios antes de que consuman más hectáreas y afecten a las viviendas cercanas.

“Cuando uno habla de recursos, siempre son insuficientes, por eso la idea es optimizar los recursos y eso se ha logrado en este trabajo en conjunto que hemos mantenido con las empresas privadas. Además, eso se complementa con la nueva estrategia contra incendios forestales que presentó el gobierno y que ha regido todas nuestras acciones”, agregó.

Prevención

En la misma línea, Valdés destacó el trabajo con la comunidad y los municipios para poder capacitar a la comunidad en la prevención de los incendios forestales.

Para el alcalde de Hualqui, Ricardo Fuentes Palma, durante esta temporada se ha notado mayor preocupación respecto de la temporada pasada, sobre todo en el cuidado de la zona de interfaz -que comprende el espacio entre la zona urbana y los predios forestales-, lo que ha mantenido a la población en calma.

“Hasta aquí estamos tranquilos, aunque obviamente en alerta. Todos los equipos de emergencia han funcionado y podemos decir que las cifras en estos momentos son azules. Por eso es que hacemos el llamado a la comunidad a que esté también en alerta y preparada, y que cualquier cosa irregular que exista, la pueda denunciar de forma oportuna”, dijo.

Fuentes agregó que “el balance de este año es bastante distinto al del año pasado con respecto de los incendios. Hemos tenido un sólo evento que ha podido poner, un poco, en riesgo a la población; ocurrió una semana atrás, pero hubo rapidez con la respuesta de cada uno de los organismos para asistir y no dejar que este incendio se propague”.

Similar opinó tuvo el alcalde de Florida, Jorge Roa Villegas, que reconoció la labor social que durante estos meses desarrolló al Conaf en el área de prevención.

“Se nota que han estado preocupados de aplicar las enseñanzas que dejó la temporada pasada. Se han realizando muchos kilómetros de cortafuegos, limpiado los terrenos y trabajado con la comunidad, lo que ha permitido que la gente esté mucho más receptiva y atenta a su entorno”, dijo.

Agregó que las empresas forestales, dueñas de más del 30% de la superficie de la comuna, también han aportado con la creación de tranques para acumular agua, además de mantener a brigadas atentas para responder ante cualquier emergencia que se pueda suscitar durante lo que queda del verano.