(Emol) A un año de lo que fue uno de los períodos con mayor cantidad de incendios forestales en la historia de Chile, hoy el país está frente a una situación que si bien ha tenido siniestros, éstos han disminuido considerablemente en número y hectáreas afectadas.

Las llamas del verano pasado incluso requirieron apoyo internacional y más de 15.000 personas trabajando en terreno. Fueron más de 50 focos.

Expertos aseguran que el escenario que se vive actualmente es menos alarmante, pero que la situación no deja de ser “preocupante” y requiere de mucha “prevención”.

Según Pablo Lobos, gerente de Protección Contra Incendios Forestales de la Corporación Nacional Forestal (Conaf), al estudiar las estadísticas de ocurrencia y daño de los siniestros se observa un “6% menos respecto del número de incendios”, así como un “85% menos de superficie afectada”.

En esta baja de siniestros inciden una serie de aristas, según Lobos. De ellas, resalta principalmente “las condiciones de riesgo de incendios forestales influenciado por una mayor humedad de la vegetación fina y la reducción de la cantidad de días con temperaturas extremas”.

[Las cifras que dan cuenta de un mayor control de los incendios forestales]

Además, indicó que en lo que va de 2018, hay una mayor cantidad de “refuerzos institucionales” para disponer de mucho más recursos “que combatan los incendios, especialmente fuerzas terrestres y medios aéreos (…), así como un comportamiento de las personas más comprometido y con una mayor sensibilidad en estas materias”.

No obstante, el personero de Conaf recalcó que si bien estamos en un período más “positivo”, estas condiciones siguen siendo “preocupantes (…) la sequía acumulada que arrastra el país por noveno año consecutivo sigue siendo un actor relevante en la temática de incendios forestales y hace prever un escenario complejo hacia el resto del verano 2018”.

Asimismo, el académico Miguel Castillo, investigador del Laboratorio de Incendios Forestales de la Universidad de Chile sostiene que una de las razones por las que hay una baja de incendios este año es debido a un “ámbito estadístico”.

“Si uno mira los incendios forestales en el paso de los años, estoy hablando cada cinco, diez o quince años, (la baja) es parte del comportamiento estadístico. Es decir, es previsible que después de una temporada tan curiosa, tan insólita como la que pasó puede ocurrir que al año siguiente haya una temporada con menos ocurrencia y menos daños”, dijo Castillo, aunque añadió que la ocurrencia puede mantenerse de una temporada a otra.

Agregó no obstante que esta disminución se debe a “efectos combinados de varias iniciativas”, entre ellas la “sobrepreparación respecto a la posibilidad de que la seguridad de la temporada podría ser igual o mucho peor”.

El académico aseguró que en un estudio que realizó junto a otros especialistas hace un par de meses, se concluyó que “las lluvias de primavera podrían llevar a un aumento en la severidad de los incendios en enero y parte de febrero, pero felizmente no ha sido así”.

Protocolos y baja en las temperaturas extremas

Protocolos de plantaciones forestales como el que desarrolló el Gobierno a través del Ministerio de Agricultura con el objetivo de instruir a empresas y a compañías eléctricas, han sido otras de las actividades preventivas que se han llevado a cabo.

Con dichos protocolos se busca “tratar de que no volviera a suceder lo que pasó el año pasado con el tema de los incendios en tendidos eléctricos, por ejemplo (…) Fueron varias iniciativas que, hasta el momento, podríamos decir que han resultado”.

El comandante de Bomberos del Maule, Cristián Obredor, si bien coincide con la información entregada por la Conaf, hace hincapié en que durante este período no se han visto las altas temperaturas de hace un año.

“No hemos tenido las temperaturas extremas que tuvimos el año pasado. Sí hemos tenido algunos eventos de calor, algunas olas de calor, pero no han producido efectos en el ámbito forestal”, sostiene.

Obredor puntualiza que el clima “ha favorecido”, puesto que “hemos tenido en algunas ocasiones acá mismo en la comuna de Maule algunos días de la semana bastante nublados, incluso lluviosos, entonces eso ha ayudado a esta situación”.