“De los grandes desastres naturales que ha habido desde 1960 a la actualidad, el 43% ha ocurrido en los últimos tres años” señaló Aarón Cavieres, director ejecutivo de la Corporación Nacional Forestal (Conaf) durante la ceremonia de presentación de los principales logros a la fecha de la Estrategia Nacional de Cambio Climático y Recursos Vegetacionales (ENCCRV) 2017-2025.

Esta política pública ha sido desarrollada por la Conaf con recursos equivalentes a US$24.000.000, que se han obtenido de colaboradores como la FAO, PNUD, ONU, Banco Mundial y la Embajada de Suiza.

Por ello, tras un año de trabajo, en el evento estuvo presente el embajador de Suiza en Chile, Edgard Doring, quien explicó el rol de su país de origen en esta iniciativa.

“El rol de Suiza es que a través de la Agencia Suiza para el Desarrollo y Recuperación apoyar la fase de formulación e implementación de la estrategia. Suiza ha tenido un rol promotor y de gestión de conocimiento y articulador en ese proceso”, afirmó el embajador.

Así también, planteó los desafíos, respecto a que “el cumplimiento de las metas de la estrategia dependerá de dos puntos clave: uno, a nivel país de la voluntad política de continuar con la implementación de los compromisos internacionales adquiridos, con la ratificación del acuerdo de París sobre cambio climático y de la participación de todos los actores públicos y privados en ello. Segundo: A nivel institucional, de liderazgo político y capacidad técnica para fortalecer la implementación de la estrategia”.

Logros de la Estrategia

Respecto a los principales logros de la estrategia, se destacó el desarrollo del Sistema de Alerta Temprana de Cortas ilegales, con la utilización de imágenes satelitales; que Chile es el primer país del mundo que cuenta con un sistema de medición de emisión de gases efecto invernadero (GEI) por la degradación de bosque y que además ya tiene el estudio de fijación y emisión de carbono de los bosques existentes entre las regiones del Maule y Los Lagos; proyectos de silvicultura preventiva de incendios forestales en las regiones de Valparaíso y Maule.

Además, se han concretado proyectos de restauración de bosque nativo con énfasis en la provisión de recursos hídricos en las regiones del Biobío y Los Ríos; de leña y cambio climático en las regiones de La Araucanía, Los Ríos, Los Lagos y Aysén. Ya se realizaron también proyectos en comunas de las regiones de Valparaíso, Maule, Biobío y Los Ríos, de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero; y se está implementando un proyecto de restauración en la Reserva Nacional China Muerta, de la Región de La Araucanía, por el incendio forestal que la afectó.

O´Higgins y El Maule

En este contexto, Aarón Cavieres comentó que, como parte de la estrategia, uno de los factores que se trabaja es la prevención de los incendios forestales, que tienen mayores riesgos de originarse con temperaturas más altas, pero también por un estrés creciente del área, sobre todo si no se está adaptando a las nuevas condiciones climáticas. Esto genera que las plantaciones sean menos productivas y no genere suficientes aportes a las empresas y a las comunidades.

“Eso lleva a que no se plante más eucalipto en esas regiones del Maule y O´Higgins, porque no resisten las condiciones climáticas. Parte del pino que está plantado ahí tampoco se puede volver a plantar. Ahora tenemos el problema de que el esclerófilo vaya pasando paulatinamente a los bosques de roble hualo. Tenemos la labor de restaurar y fortalecer los sistemas y manejar estos territorios vulnerables, en particular viendo cómo enfrentamos eso. Si tenemos incendios, si tenemos territorios abandonados sin manejo ni gestión, es lo más propicio para incendios desastrosos. Esa es la experiencia europea y es lo que nos está pasando en esas regiones”.

Por su parte, Flavia Liberona, directora ejecutiva de Fundación Terram y como una de las representantes del Consejo de Política Forestal, explicó que las empresas forestales productoras en esas zonas deben establecer sus próximas líneas de acción al respecto. “Ellos han estado articulados en estos procesos, están conscientes de lo que está pasando, por lo menos en el Consejo de Política Forestal, en que está la Corma y los pequeños productores. Como esta estrategia se articula con ellos, vamos construyendo acuerdos, consensos y líneas de acción que son posibles y que nos permiten a transitar a otro modelo forestal, que es lo que Chile necesita”.