Referencial
Referencial

Vitacura cifra en 468 los árboles en riesgo por el rediseño de AVO

Parque perderá el 25% de superficie con la nueva pista.

(La Segunda) Desde que se presentó el primer diseño de la autopista Américo Vespucio Oriente I (AVO) ante el Sistema de Evaluación Ambiental (SEA), el destino de los árboles que existen en el medio del parque de la avenida ha ido cambiando según los once planes diseñados para su preservación. Eso, porque la gran mayoría de los 1.909 especímenes que hay entre el río Mapocho y Príncipe de Gales serán afectados por los piques y terminaciones de la obra.

Según la Municipalidad de Vitacura, del total de árboles, un poco más de 1.000 tendrán que ser trasladados. De ellos, por su juventud, 550 se enviarán a viveros mientras dure la obra. Pero 468 no correrán la misma suerte, porque son demasiado grandes y antiguos, de aproximadamente 1950: no caben en un camión (o no pasan debajo de cables eléctricos) y por eso deben quedarse en el parque.

Para estos 468 —cedros del Líbano (Cedrus libani), robles americanos (Quercus nigra) o seguoias (Sequioa sempervirens), entre otros— se hizo un plan de conservación dentro del parque, moviéndolos todo lo que permita una grúa. Y así estaba el plan hasta que el SEIA aprobó el cambio de diseño de pistas de superficie pedido por Transportes.

Un documento interno del municipio calculó que de haberse mantenido el diseño original —dos pistas por sentido—, el parque habría quedado de 18,4 hectáreas. Ahora considera una tercera pista, preferente para buses, por el lado izquierdo. Así se perderán al menos 4 hectáreas (22%). Si se suman ciclovías y paraderos, desaparecen 4,66 hectáreas (25,3%).

La presencia de esta tercera pista, así como de ciclovías, paraderos y desvíos para hacer espacio a los accesos a la autopista —dice el documento —, hace imposible la preservación de los 468 árboles, los que probablemente se perderían.

El recorrido 712

Matías Salazar, el seremi de Transportes que pidió añadir la pista al proyecto final de AVO I, defiende su idea. “Pedimos una pista prioritaria para el transporte público. Es más una pista que un corredor de buses. No es como Santa Rosa”, explica, y recuerda que es similar a lo que existe hoy, con una pista al lado derecho.

Salazar ejemplifica con el 712, recorrido que pasa por Vespucio y es el trayecto más largo del sistema (Huechuraba-Casas Viejas). “Hoy, la velocidad ha mejorado en un 20% con fiscalización y vías preferentes. Con dos pistas, la velocidad se habría deteriorado mucho”, dice.

Según el director del Centro de Desarrollo Urbano Sustentable (Cedeus) de la UC, Juan Carlos Muñoz, si se hace una vía preferente para buses en Vespucio, “habrá un aumento sustancial de la velocidad del transporte público”. Lo apoya en las mediciones hechas en la actual Vespucio. “En los peores momentos, los buses apenas superan los 10 kilómetros por hora, mientras que en un corredor se pueden superar los 20 kilómetros por hora. La velocidad de la Línea 1 de metro es de 26 kilómetros, como comparación”, dice.

El ingeniero añade que “es un eje en el cual circula un flujo relevante de buses. Lo que uno quisiera es que el transporte público aumentara, para lo cual se necesita mejorar el nivel de servicio. Los usuarios que pasan por esta vía hacen viajes muy largos y, por tanto, considero que como sociedad, nos debemos a ellos para darles condiciones más adecuadas. El proyecto de AVO actual, tal como está, lo deja indefinido, en mi opinión”, explica.