La sigilosa reestructuración de la matriz de los Matte

El grupo concluyó el mayor reordenamiento de los últimos seis años en Forestal O’Higgins. Al directorio se incorporaron Felipe Joannon y Álvaro Fischer, en reemplazo de Enrique Barros y Leonidas Montes. La reestructuración también incluyó la gerencia general, a la que llegó Joaquín Izcúe, histórico ejecutivo del Bice. Se trata de la segunda etapa de la reorganización corporativa que inició el grupo Matte tras el caso colusión.

(La Tercera) De manera silenciosa, hace un par de meses el grupo Matte concluyó el mayor reordenamiento de los últimos seis años en la estructura de Forestal O’Higgins, la sociedad matriz de la familia Matte, a través de la cual es accionista de la emblemática CMPC, entre otras empresas.

A inicios de septiembre, el clan renovó el directorio de la sociedad donde están presentes las tres ramas de los Matte Larraín: la de Patricia, Eliodoro y Bernardo. A la mesa se incorporaron Felipe Joannon y Álvaro Fischer.

Ambos se unieron al directorio que integran, además, Eliodoro -que lo preside- y Bernardo Matte, y el hijo de Patricia, Bernardo Larraín Matte. Este último también asumió hace pocos meses, en reemplazo de su padre, Jorge Gabriel Larraín, esposo de Patricia.

A los directores titulares se unen aquellos con carácter de suplentes, rol que cumple la tercera generación de la familia Matte.

Se trata del único directorio que conservó Eliodoro tras destaparse el caso colusión, y es la instancia tradicionalmente destinada para las decisiones estratégicas de la familia y de convivencia del grupo.

Joannon, ingeniero comercial de la Universidad Católica y MBA The Wharton School, fue hasta julio pasado y por 18 años un estrecho colaborador del grupo Luksic, desempeñando distintos roles ejecutivos y directivos al interior de las empresas del holding Quiñenco. Hoy, es académico en la Escuela de Ingeniería Comercial de la UC y del ESE Business School de la Universidad de los Andes.

Fischer, ingeniero matemático de la Universidad de Chile, es cofundador de Resiter, firma proveedora de soluciones tecnológicas ambientales a empresas mineras, industriales y de alimentos desde hace casi 30 años. Fue presidente de la Fundación Chile.

Joannon y Fischer reemplazaron al abogado y presidente del CEP Enrique Barros y al recién nombrado director de la misma entidad Leonidas Montes. Ambos completaron más de seis años como directores del holding de los Matte. “Cumplimos un ciclo, seis años en noviembre del año pasado, pero en abril nos fuimos”, comenta Barros.

Joannon y Fischer, explican fuentes ligadas al conglomerado nacional, llegaron al directorio por su amplia trayectoria en el ámbito de los negocios. Pero, añaden las mismas fuentes, su elección también responde al objetivo de los Matte de fortalecer el funcionamiento del gobierno corporativo de la sociedad matriz. “En ambos terrenos en el grupo creen que ellos serán un gran aporte”, subraya un cercano.

Desde hace un tiempo, comentan, el que es uno de los conglomerados más tradicionales del mapa empresarial chileno buscaba robustecer e institucionalizar la mesa directiva de Forestal O’Higgins. Con ese norte, desde abril, cuando se generaron las vacantes, el grupo comenzó la búsqueda de los sucesores con una característica como requisito base: ser absolutamente independientes, sin vínculos previos con el grupo o la familia.

Por lo mismo, el proceso de fichaje tomó tiempo.

Barros es desde hace décadas el abogado de confianza de los Matte, y Montes está vinculado a ellos a nivel familiar.

Por el contrario, Joannon, aseguran en su entorno, no conocía ni a Eliodoro ni a Bernardo Matte. Y con Bernardo Larraín cuentan que se encontró por primera vez a fines de mayo, cuando Joannon fue electo consejero de la Sofofa y Larraín Matte asumió la presidencia del gremio.

Fischer, por su parte, tampoco tenía lazos.

La familia quiso replicar el modelo de gobierno corporativo que adoptó la Papelera tras destaparse el caso colusión, que implicó sumar a la mesa, por ejemplo, al ex contralor Ramiro Mendoza, a Pablo Turner, presidente de AD Retail, y a Vivianne Blanlot, presidenta del Consejo para la Transparencia.

Un ejecutivo vinculado al grupo interpreta así la reciente renovación del directorio de la matriz: “Esta es la segunda etapa de la reorganización que inició el grupo Matte luego de estallar el caso colusión. Esto viene a culminar y a completar ese proceso”.

Nuevo gerente general

Los cambios que impulsó el grupo en Forestal O’Higgins no terminan con las modificaciones al directorio. La renovación que los Matte pusieron en marcha también incluyó la gerencia general de la sociedad.

A ese cargo arribó -en agosto pasado- Joaquín Izcúe Elgart, un ejecutivo de total confianza del grupo y que ha desarrollado toda su carrera profesional en el Banco Bice, también controlado por el grupo Matte. En la institución financiera Izcúe ocupó distintos cargos de primera línea, como la gerencia de la División Corporaciones y, hasta antes de arribar a Forestal O’Higgins, la gerencia de la División Riesgos.

Izcúe (55 años), ingeniero comercial de la Universidad Católica, sucedió en el puesto a Luis Felipe Gazitúa, el presidente de Empresas CMPC y quien se desempeñó como gerente general de Forestal O’Higgins desde 2001. “Izcúe es parte del grupo de ejecutivos históricos de la familia. Lleva cerca de 30 años en Bice”, comenta un ejecutivo ligado al conglomerado.

Cómo opera la matriz

El viernes recién pasado se reunió el directorio de Forestal O’Higgins, en sus oficinas ubicadas en el centro de Santiago.

Históricamente, la matriz de los Matte no ha funcionado como los tradicionales holdings de otros grupos económicos chilenos, dicen en el mercado. Quienes la conocen por dentro señalan que la sociedad por años ha operado de manera bien particular. “A través de ella, la familia ha delineado su actuar y trazado los lineamientos generales para las compañías. En esa instancia, al menos hasta hace poco, no solían tomarse decisiones de inversión relevantes”, detalla un conocedor.

Una política que, en todo caso, podría cambiar con la reciente reestructuración, anticipa un directivo del grupo.

Bajo el alero de su matriz, en el pasado la familia articuló decisiones clave para su futuro y proyección. Es así como en los estatutos de Forestal O’Higgins, en 2011, el grupo familiar definió que sus descendientes no trabajarían en cargos ejecutivos en las empresas del conglomerado y sólo tendrían presencia en los directorios.

En esa labor trabajó Enrique Barros. El abogado relata que, en su calidad de asesor legal, la familia Matte le encomendó, entre 2007 y 2008, elaborar un estatuto que definiera el ingreso de los hijos de Patricia, Eliodoro y Bernardo Matte a las compañías del grupo, buscando cautelar la proporcionalidad entre las tres ramas y estableciendo criterios para la renovación gerencial en el grupo.

Según dicho protocolo, los miembros de la familia se incorporan en los directorios, donde la idea es que cada una de las tres ramas de la familia esté representada con el mismo peso.

“El objetivo era organizar cómo la familia iba a actuar en el futuro, cómo se estructurarían los acuerdos y las decisiones de inversión de largo plazo”, menciona Barros.

Tras finalizar el esquema de sucesión, entre fines de 2010 y comienzos de 2011, Barros fue designado director de Forestal O’Higgins, “para la puesta en marcha de la primera etapa de la nueva organización”, cuenta hoy el abogado.

Como se trata de una sociedad cerrada que no se rige por las normas de las sociedades anónimas abiertas, la renovación del directorio de Forestal O’Higgins no se realiza necesariamente cada dos o tres años, como es habitual en la S.A. “Aunque soy independiente, igual es un cargo de confianza de la familia, y la verdad es que ni yo sé cada cuánto tiempo se renueva”, confiesa un recién nombrado director de la matriz.

A través del holding familiar, los Matte participan juntos en la Papelera y en diversas sociedades, como Minera Valparaíso, Bicecorp y Almendral, a través de las cuales controlan Entel, Colbún, Puerto Lirquén y Banco Bice, entre otras empresas.

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