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Expertos dicen que lluvias tardías podrían propiciar nuevos incendios forestales

Además del crecimiento de maleza en zonas deforestadas, se suma el alza de temperaturas y baja en la humedad.

(La Segunda) El sistema frontal que ha afectado a la zona central y sur esta última semana no es sólo consecuencia del cambio climático. La acumulación de grandes cantidades de agua en una temporada donde normalmente no las había ha provocado el crecimiento de maleza en las zonas que fueron afectadas por los incendios forestales de enero y febrero pasados.

Así lo asegura el agroclimatólogo e investigador de la Universidad de Talca, Patricio González, quien añade que en la Región del Maule se han acumulado cerca de 24 milímetros de lluvia desde que comenzó octubre, algo muy inusual.

“Las lluvias tardías han propiciado el crecimiento de la maleza en el secano costero y la precordillera, lo que produce que las semillas, que estaban en estado de latencia, rebroten y pueblen la zona”, explica. “Este escenario, asociado a otros factores como el alza de las temperaturas y la baja humedad, favorece el desarrollo de incendios forestales eruptivos como los que tuvimos el verano pasado”.

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Además de este rebrote de maleza, que se extenderá hasta diciembre debido a fenómenos frontales tardíos, González dice que otro factor a considerar son los restos de árboles quemados que aún no se remueven, y que pueden favorecer siniestros durante el verano.

Sin embargo, Javier Arancibia, académico de la Escuela de Ingeniería Ambiental de la U. de Valparaíso, asegura que “no son sólo las lluvias tardías, sino que también es un efecto acumulativo de las lluvias desde abril hasta ahora, y que ayudan a la germinación de las semillas”.

“Claro que hay más maleza este año porque ha caído más agua y hay más espacios abiertos, que dejaron los incendios y en donde comenzó el rebrote”, explica el académico. “Es una cadena ecológica: más lluvia, más vegetación, más posibilidad de incendio. Pero esa posibilidad se da por la conducta humana: en Chile los incendios se generan por irresponsabilidad humana o actos inconscientes, como cigarros o fogatas mal apagadas”, explica.

Cortafuegos y plantación de bosque nativo

Para enfrentar este fenómeno, González recomienda retirar los árboles quemados, ya que algunos no se consumieron totalmente y aún tienen resina. “Pero también es importante que tengamos una mejor respuesta, con tecnología satelital, drones y mapas térmicos que permitan identificar el momento preciso en que se origina un foco”. Y añade: “Ni la Región del Maule ni la zona central están preparadas para tener un rebrote con las características que tuvo el incendio pasado, porque no estamos capacitados para atacarlo en su origen”.

Arancibia agrega que también ayuda plantar bosques nativos y evitar dejar espacios abiertos, en donde se pueda acumular maleza. “La creación de cortafuegos es importante, pero también lo es educar a la población”.

Sobre esto, el subsecretario de Obras Públicas, Sergio Galilea, explica que el principal llamado que se les hace a las personas, especialmente en zonas como Santa Olga, es “que puedan limpiar la maleza lo antes posible, a medida que se vaya produciendo, y cortar el pasto de modo que no se convierta, con las altas temperaturas, en pasto seco”.

Lo que se suma al trabajo que han realizado a través del Plan Nacional de Cortafuegos. Desde febrero se han construido 520 kilómetros de cortafuegos en las regiones del Biobío, Maule, O’Higgins, Valparaíso y Metropolitana. “Protegen centros poblados y planteles productivos, y nos estamos poniendo de acuerdo con las municipalidades para que haya una buena mantención”, dice Galilea.

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