El 23% de la superficie total de Chile está cubierta por bosques (17.520.869 ha), de los cuales el 85% corresponde a bosques naturales y el 15% a bosques plantado. Lo anterior, más allá de graficar el desarrollo de una industria, tiene un correlato directo en lo ambiental.

La infinidad de predios que están forestados hacen que las vías de acceso a los mismos sean numerosas y, por lo tanto, que las cargas forestales atreviesen gran parte del territorio nacional, utilizando caminos privados y vías públicas y, potencialmente, afectando a comunidades rurales, colectividades agrícolas y el entorno de las ciudades que tiene de alguna u otra manera relación con la industria forestal.

En verano, en zonas rurales, explica Ramón Rada, gerente general de Dust A Side Chile, la generación de polvo en los caminos se produce por alto tránsito, época del año en que existe alta temperatura y, por consiguiente, altas tasas de evaporación con escaso acceso a recursos hídricos con un impacto evidente de ácaros en el polvo sobre los cultivos y de seguridad en las rutas de producción por pérdida de visibilidad.

“En invierno los caminos se transforman en barriales, se suspende la operación y las condiciones de la ruta dejan las vías inseguras e inoperativas para la comunidad. Cuando el barro se seca, genera un polvillo mucho más fino que se levanta, lo que produce una mayor generación de PM10 y PM2,5”, detalla Rada.

La solución convencional de la industria forestal ha sido el riego de caminos con agua, lo que está cambiando, ya que el agua crea una falsa sensación visual de abatimiento de polvo, pues ésta, indican los estudios, solamente logra suprimir el 40% del material particulado que genera el camino, mientras éste se mantenga húmedo. Al secarse, el agua no sirve de nada, por el contrario, ayuda a una mayor generación de polvo fino, considerando adicionalmente el adverso escenario de la permanente escasez del recurso hídrico.

La solución

Desde 2009 en el país, Dust A Side Chile ha creado una reputación en el servicio de control de polvo y mantención de caminos en la minería y que hoy está llevando a la industria forestal. Para lo anterior, la compañía desarrolló una gama de productos específicos para el mundo forestal.

Hoy, la tecnología desarrollada por la compañía en sus productos le permite contar con distintas alternativas para enfrentar todo tipo de caminos. “Trabajamos principalmente con emulsiones capaces de soportar condiciones climáticas extremas para rodados de alto tonelaje, evitando formar superficies resbaladizas ante la presencia de agua, ya que las emulsiones no son higroscópicas (como algunos productos que se lavan con la primera lluvia, que además son altamente corrosivos y afectan la salinidad del suelo y el agua)”, explica Rada.

Los caminos forestales están expuestos a intenso tránsito con alto tonelaje durante los períodos de cosecha. Además, la carpeta se estresa estacionalmente, enfrentando cambios climáticos que la deterioran. Con altas temperaturas, la práctica más común es el riego para mantenerlos humectados y así controlar el polvo. Sin embargo, la tasa de evaporación es alta, determinando aproximadamente ocho a diez ciclos de riego diarios, lo que no ayuda a mantener el camino, muy por el contrario, lo erosiona.

Cuando llueve, la superficie al no estar sellada se transforma en un barrial, lo que impide el regular tránsito de camiones cargados, por lo que se interrumpe la operación.

Los caminos tratados con productos Dust A Side son estabilizados y sellados generando una condición de impermeabilidad (hidro-repelente), por lo que no permite migración de agentes externos contaminantes a las capas inferiores de los caminos. Su composición orgánica encapsula la superficie, permite mayor adherencia y facilita el rodado, razón por la cual disminuyen los ciclos de riego, permitiendo un ahorro por sobre el 90% de agua, ya que los caminos Dust A Side se pueden mantener con un riego a la semana, haciéndolos más productivos.

Dust A Side Chile cuenta con producción local en su línea de emulsión, tenso-activos, aglomerante y espumante para enfrentar fuentes fugitivas sobre caminos, y también sobre laderas de cerro, pilas, tranques, bermas y pretiles, entre otros.

El modelo operacional de la compañía responde a un servicio integral que se compromete con los indicadores de desempeño definidos por el cliente, para medir el material particulado de diferentes tamaños, todos peligrosos para la salud de las personas y el medio ambiente (PM10 – PM2,5 – PM1 y TSP sedimentable).

Para lo anterior, Dust A Side cuenta con un sistema de monitoreo ambiental que busca medir y controlar la eficiencia de sus soluciones. El modelo incluye el levantamiento de una línea base y la realización de mediciones permanentes y monitoreo de caminos, entre otros aspectos.