Falta de gestión de los bosques acelera la sustitución de pinos por encinas en España

Trabajo, llevado a cabo con los datos de unas 33.000 parcelas de los inventarios Forestales Nacionales, ha constatado que “la colonización de encinas, y otros árboles de hoja ancha, en la Península ibérica es más rápida de lo esperado”.

(El Mundo) El abandono de la gestión de los bosques acelera la sustitución de pinos por encinas, según un estudio del Centre de Recerca Ecològica i Aplicacions Forestals (Creaf) publicado en la revista ‘Global Change Biology’, ha informado este lunes el centro en un comunicado.

El trabajo, llevado a cabo con los datos de unas 33.000 parcelas de los inventarios Forestales Nacionales (IFNs), ha constatado que “la colonización de encinas, y otros árboles de hoja ancha, en la Península ibérica es más rápida de lo esperado”.

“La encina es una especie típicamente mediterránea que ya hace años que podría haber ocupado grandes extensiones de la península”, sostiene el principal autor del artículo, Jordi Vayrdea, pero con la gestión forestal y por razones económicas se ha favorecido la proliferación de pinos –en detrimento de las encinas– porque la madera se pagaba mejor.

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El estudio destaca otros dos motivos, aparte del abandono forestal, que explican la sustitución –también por hayas y robles–: las semillas de las frondosas se dispersan gracias a animales, por lo que hay una colonización más fácil, y el hecho de que la mayoría puedan germinar y crecer en condiciones de sombra, mientras que la mayor parte de pinos solo pueden hacerlo bajo condiciones de mucha luz.

La temperatura es otro elemento que tiene relación, ya que a más altura –donde el clima es más frío– el ritmo de colonización de las frondosas es más rápido y, en cambio, los pinos desaparecen más velozmente de las altitudes bajas.

Cambio climático

Los árboles de hoja ancha –frondosas– de la Península se han mantenido normalmente en segundo término bajo las copas de diferentes especies de pinos, pero las sequías repetidas y el aumento de los incendios –consecuencia del cambio climático– han hecho que las frondosas cogieran protagonismo frente a los pinares, porque se adaptan mejor a estas situaciones.

“Este estudio pone de relieve, una vez más, la importancia de la gestión forestal para adaptar nuestros bosques al cambio climático”, ha destacado Vayreda.