El desarrollo del pellet de madera como alternativa energética

El gerente de Corma, sede Araucanía, Marcelo Bonnefoy, plantea que este producto sustentable más que emerger como un sustituto de la leña, “es una oportunidad para diversificar la matriz energética en calefacción y usos en industrias y servicios”.

Los problemas de contaminación ambiental que afectan a la ciudad de Temuco han impulsado la comercialización de estufas y calderas a pellet.

Es así como hace dos años, Traiguén Energy comenzó a producir y distribuir este tipo de biomasa con la premisa de que se debía apostar por una energía 100% limpia que hiciera frente a otras ofertas del mercado. Por esos días, comenzaron con una producción de 100 toneladas de pellet que serían distribuidas en Santiago, Puerto Montt y Temuco. En la actualidad, la producción llega a 500 toneladas con proyecciones de ampliar las faenas a dos turnos para alcanzar las 1.000 toneladas, consigna el reportaje publicado por Corma.

El gerente de Corma, sede Araucanía, Marcelo Bonnefoy, destaca que este tipo de combustible, a diferencia de la leña, “no está afecto a restricción de uso (en días de emergencia y preemergencia de calidad del aire)  por lo que cada día un mayor número de hogares e industrias están incorporando  su uso”.

Un estudio de la Unidad de Desarrollo Tecnológico de la Universidad de Concepción concluyó que si hace una década se producían casi 5 mil toneladas anuales de pellet, en la actualidad la cifra supera las 30 mil toneladas. La creciente demanda por este tipo de biomasa también elevó a una treintena el número de empresas dedicadas a la distribución de pellet e incluso ha motivado a constructoras a incorporar en sus proyectos inmobiliarios sistemas de calefacción a pellet.

Matriz diversificada

Jaime Venturelli es otro de los empresarios de La Araucanía que apostaron por la producción de pellet e inició a fines de 2016, la distribución de esta biomasa desde Santiago a Castro, a través de la firma Pellet Venturelli.

Con una producción mensual de 800 toneladas, Venturelli destaca que si bien el costo inicial que realiza el usuario por una estufa a pellet es mayor si se compara con un sistema de calefacción a gas o eléctrico, es una inversión que se recupera. Conocedores de la industria indican que un domicilio de 80-100 metros cuadrados requiere de 1.200 kilos de pellet por temporada, es decir de enero a septiembre. El costo económico: cerca de $250 mil.

Marcelo Bonnefoy, gerente regional de Corma, destaca el desarrollo promisorio del pellet y sus cualidades: materia prima abundante, barata, un producto limpio, fácil de transportar y almacenar. Plantea que este producto sustentable más que emerger como un sustituto de la leña, “es una oportunidad para diversificar la matriz energética en calefacción y usos en industrias y servicios y, para ello, el pellet es una de las mejores alternativas  ya que al ser un producto homogéneo, compacto y con un bajo contenido de humedad, se logra una combustión muy eficiente y bajos índices de contaminación de material particulado 2.5”, subraya el personero gremial.

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