Coyhaique vivió cuatro episodios ambientales críticos el fin de semana

En la mayoría de los hogares de la ciudad, el consumo de leña se sitúa entre 16 y 28 metros cúbicos al año.

(El Mercurio) Coyhaique volvió a amanecer el domingo con una gruesa capa de humo suspendida sobre la pequeña ciudad de 63 mil habitantes. Desde el jueves hasta ayer -y a pocos días de haberse reiniciado el Plan de Descontaminación Ambiental (PDA)-, la capital regional registraba dos emergencias ambientales y otras dos preemergencias por MP 2,2 (material particulado fino), el más peligroso para la salud.

Durante el fin de semana, la capital regional contó con días soleados ideales para los paseos familiares y la práctica de deporte. Sin embargo, muchos coyhaiquinos restringieron las salidas por la pésima calidad del aire.

El año pasado, en el hospital regional las atenciones de urgencia por enfermedades respiratorias ascendieron a 22.108, con un mínimo descenso con las 23.829 del año previo.

El gobernador de Coyhaique, Cristián López, reconoce que la cadena de episodios críticos puede generar dudas sobre la eficacia de las medidas incluidas en el PDA. Sin embargo, sostiene que el plan surge como una iniciativa “de largo aliento”. “Las medidas están asociadas a un cambio cultural en la ciudad y en la región. Creemos que uno de los cambios más grandes ocurrirá cuando aprendamos que ya hay una red de distribuidores de leña de calidad, que no es más cara que la que se compra habitualmente”, indica.

El plan de recambio de calefactores, por ejemplo, también es una acción concreta. Ya vamos a cumplir el recambio de unos 3 mil calefactores, de unas 20 mil casas que existen en Coyhaique. Además, en lo que respecta al revestimiento térmico de las viviendas hemos aumentado el subsidio, que puede llegar a 350 UF, dependiendo del tipo de iniciativas”, agrega la autoridad regional.

Según fuentes vinculadas a la certificación de leña en la ciudad, unas 5 mil familias subsisten en la capital regional gracias a su comercialización. Al año en Coyhaique se consumen unos 700 mil m3 de esta biomasa, lo que genera ingresos por unos US$ 26 millones de acuerdo con un valor estimado de $25 mil por m3 de leña transada en casi su totalidad de manera informal.

Como una forma de contribuir a la erradicación de la contaminación en Coyhaique, un grupo de profesionales en la ciudad alista una organización para contribuir con propuestas por parte de la sociedad civil.

“Se necesita tener una mirada más amplia en la aplicación de la normativa del Plan de Descontaminación Ambiental. Por ejemplo, la alternativa de eliminar el uso de la leña como combustible es algo irreal”, afirma Feisal Ahuile, ingeniero comercial y habitante de la ciudad.

“Para las personas de sectores más vulnerables, la leña representa algo cultural, además de no tener relación de costo y beneficios (con otros combustibles). Además, si seguimos cambiando unos mil calefactores anualmente, estamos hablando que nos vamos a demorar unos 30 años en cambiarlos todos”, agrega el profesional.

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