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Megaincendio de Chile: El más intenso de la historia

Especialistas sostienen que la tormenta de fuego pudo haber alterado la atmósfera a escala continental.

(Diario El Centro) La tormenta de fuego que consumió más de 587.000 hectáreas con 687 incendios simultáneos en siete regiones del país, quedó registrado como uno de los más rápidos e intensos de la historia. Este fenómeno podría sumar una nueva generación por la posible alteración de la atmósfera a escala continental.

Así lo considera en su más reciente informe la misión del Equipo de Protección Civil de la Unión Europea (EUCP), en conjunto a la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (Onemi), Corporación Nacional Forestal (Conaf) y los Ministerios de Relaciones Exteriores y Defensa de la República.

Los especialistas señalan que durante enero – febrero de 2017, Chile experimentó un episodio de incendios forestales con extremas propagaciones de 8.200 hectáreas por hora (ha/hora) y con intensidades caloríficas de 60.000 Kilovatios por metro (Kw/m).

Estos datos podrían resultar ser un punto de quiebre en la medición de incendios forestales al abrir paso a la sexta generación de intensidad, la cual es la suma de los anteriores cinco valores (continuidad de incendio en vegetación, continuidad de combustible con alta intensidad calórica, gran continuidad con velocidad y fuerte intensidad, afectación de casas) pero incluyendo la alteración de la atmósfera a escala continental.

Los citados estudios permanecen en etapa de investigación, la EUCP sostiene que este es el primer gran fenómeno de este tipo en la era del cambio climático.

Mientras que Conaf, considera que el megaincendio ha sido el segundo más destructivo del siglo XXI, sólo superado por el ocurrido en 2016 en Alberta, Canadá, donde se consumieron más de 700 mil hectáreas de bosque y tardó cuatro meses en ser controlado.

Causas de incendios forestales

Los estudios nacionales, las causas comprobables de la catástrofe se deben a la altísima simultaneidad de incendios (681 durante el episodio crítico), meteorología extrema (tres olas de calor con temperaturas record, alto estrés hídrico por la severa sequía desde 2009 y el bloqueo anticiclónico entre las altas presiones del pacífico y Cordillera de los Andes.

A juicio de la EUCP, este incendio estaba “fuera de la capacidad de extinción de cualquier operativo de combate de incendios forestales, debido a su gran magnitud”.

Autoridades nacionales investigan supuestas causas antrópicas, por el resultado de actividades humanas tanto económicas, químicas o biológicas. No obstante, cobran fuerza la falta de manutención del tendido eléctrico y responsabilidad de particulares. Las penas por provocar un incendio forestal en el país, por negligencia o intencionalidad, pueden acarrear una condena cercana a los 20 años de prisión.

Conclusiones

En este informe preliminar a la determinación de la magnitud de la catástrofe, la EUCP consideró que Chile tiene una de las mejores capacidades de análisis de incendios gracias a Conaf, puesto que el mismo equipo demoró siete meses en entregar sus conclusiones del incendio de Australia, en 2009, y en este caso pudieron entregarlo en 11 días.

Además enaltecen las labores de los equipos brigadistas nacionales en cooperación con los internacionales por controlar el incendio en 18 días, en comparación al fenómeno de Canadá que tardó cuatro meses.

Como resultado de la tormenta de fuego, se perdieron 1.776 viviendas; 850 pertenecían al pueblo de Santa Olga/Los Aromos y otras 926 en el resto de las regiones afectadas. En el periodo de la emergencia, se produjeron 11 fallecimientos, de los cuales sólo 3 personas no pertenecían a las fuerzas de combate del fuego.