Índices de Sorpresa en récord gracias a ciclo de crecimiento global sincronizado

Eventos políticos de 2016, que se pensaron afectarían el desempeño económico mundial, resultaron menos dañinos de lo esperado, al menos en lo que va del año.

(Pulso) Ni el Brexit ni Donald Trump han logrado tumbar a este 2017 como muchos economistas anticiparon el año pasado. Por el contrario, hoy la actividad económica mundial se encuentra en un momento de crecimiento sincronizado como no se veía hace años, sobrepasando las expectativas del mercado y acercando a niveles récord los múltiples índices de sorpresa elaborados por Citi.

Estos indicadores, donde el cero da cuenta de la coincidencia entre los datos esperados por el mercado y la realidad, han mostrado sostenidamente cifras positivas, es decir, mejores a las proyectadas, desde los últimos meses de 2016.

En Estados Unidos, el Surprise Index se acerca a los 60 puntos, en China durante febrero y la primera quincena de marzo se movieron en un rango de 20 y 48 unidades, mientras que en la zona euro llegaron a las 70 a principios de mes. De esta manera, el indicador de las mayores economías mundiales se ha ubicado por encima de los 35 puntos desde mediados de enero.

Un panorama similar se ha observado en el índice de sorpresa de los mercados emergentes, que a partir del presente ejercicio marca por encima de las 20 unidades, alcanzando un máximo de 55 hace una semana y media.

“La economía, después de mucho tiempo, está entrando en un periodo de crecimiento sincronizado. Tenemos a EEUU que se viene recuperando desde el tercer o cuarto trimestre del año pasado, lo mismo ocurre en China y otras economías emergentes como Rusia y Brasil”, sostiene Arturo Alegría, director ejecutivo de Vision.

Mejora transversal

El índice de la primera economía mundial se ha visto favorecido por la creación de 298.000 nuevos puestos de trabajo en el sector privado en febrero, superando las proyecciones de 187.000. También se impusieron a las estimaciones el ISM manufacturero, con 57,6 puntos por sobre 56,5, y las construcciones iniciales, de 1,28 millones sobre 1,26 millones.

En el caso de China hubo un incremento de 38,1% en las importaciones del segundo mes del año, las que sobrepasaron con creces el 20% que se anticipaba. Algo similar ocurrió en la inversión extranjera directa, que llegó a 9,2%, mientras que se estimaba una caída de 4,2%.

Por otra parte, Alegría destaca que en Europa se ha recuperado más rápido de lo esperado la confianza, que se vio afectada por el referendo de junio de 2016 en el Reino Unido. De hecho el Sentix Economic Index, que mide este aspecto en la zona euro, quedó por sobre la proyección de 18,5 unidades, con 20,7 puntos.

Así, Andrew Kenningham, jefe de economía global de Capital Economics, destaca que “en el periodo posterior a la votación del Brexit, la economía británica ha mostrado un mejor desempeño en relación a lo que la gente anticipaba. En febrero y marzo todavía había bastante pesimismo respecto al UK, en función del pronto comienzo de las negociaciones de la separación con la Unión Europea, pero la economía ha continuado superando las expectativas, pese a que pensamos que se va a desacelerar algo durante el primer trimestre”.

Asimismo, destaca que en Estados Unidos, tras las elecciones presidenciales de noviembre de 2016, la mayoría de los economistas tendían a pensar que la victoria de Donald Trump “probablemente afectaría negativamente el ánimo, lo que podría tener un impacto en la economía”. No obstante, los eventos han sido positivos desde los comicios, en términos del crecimiento y de confianza.

Con todo, Kenningham afirma que “parte importante de las grandes economías están mostrando datos mejores a lo que la mayoría de la gente esperaba a lo largo de los últimos dos o tres meses. Esto sí luce como un crecimiento sincronizado”.

¿Es sostenible?

Sin embargo, los Surprise Index del Citi son profundamente cíclicos, lo que dificulta que la tendencia positiva se mantenga en el largo plazo. “El movimiento positivo en los índices de sorpresa no puede ser eterno porque los economistas comienzan a adaptar sus proyecciones y la sorpresa pasa a ser mucho menos”, detalla Alegría.

De esta forma, aunque la economía global logre mantener el buen desempeño que ha mostrado en este primer trimestre del año, los pronósticos para los índices de sorpresa no son favorables, y pronto se podría comenzar a ver un descenso que incluso los podría llevar a terreno negativo. China es la que estaría marcando esta ruta, con un indicador que ya descendió esta semana a 1,5 puntos.

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