Un 78% más que el periodo anterior fueron las ganancias brutas de Masisa durante el segundo trimestre de 2016, llegando a US$48,6 millones, con utilidades para la compañía que llegaron a US$9,2 millones.

Esto se explica principalmente por mejores resultados en Brasil, producto de ventas forestales no recurrentes y Venezuela, que en el segundo trimestre de 2015 tuvo una pérdida de US$ 10,4 millones por la aplicación del tipo de cambio SIMADI. Por otro lado, se registraron menores resultados en Chile y Argentina.

Esto causó una disminución del Ebitda en 6,5% llegando a US$40,4 millones, lo que representa una disminución de 6,5%.

En el frente financiero, Masisa sigue avanzando de manera exitosa en el plan de venta de activos no estratégicos, habiendo cerrado transacciones por US$ 120,8 millones hasta el 30 de junio de 2016. Se proyecta que el plan supere los US$ 130 millones hasta fines de 2016.

Roberto Salas, Presidente de Masisa, destacó que en este periodo y de acuerdo a lo planificado, “se completó un 93% del anunciado plan de desinversión de activos no estratégicos, en línea con las iniciativas de fortalecimiento financiero que está ejecutando Masisa”.

Además, comentó que durante el trimestre se inauguró la nueva planta de MDF en Durango, México, proyecto que involucró una inversión de US$ 123 millones para una capacidad anual de 220.000 m³ tableros MDF, además de una línea de melaminizado o recubrimiento de tableros con capacidad anual de 110.000 m³ y la ampliación de la planta de resinas ubicada en el mismo complejo. “Esta inversión nos permitirá consolidar la posición en ese mercado y seguir creciendo como un actor líder en Latinoamérica”, sostuvo Salas.