El Mercurio

En diez años, el parque Gabriel Coll -el más importante de La Serena, con 83 hectáreas- perdió el 20% de sus especies arbóreas debido a la sequía y a la falta de riego, pese a que el municipio cuenta con derechos de agua en el sector.

El año pasado hubo que talar varios ejemplares que habían muerto y que provocaron accidentes con los vecinos que disfrutaban del parque, pues el viento botó las débiles ramas. Otros, en gran parte eucaliptus, cayeron debido a su longevidad: tenían más de 80 años.

Pero el lugar pretende recuperar su esplendor y estar nuevamente verde para Fiestas Patrias. Eso, porque el municipio habilitó un sistema de riego con un canal de 120 metros para el recinto, tuberías, compuertas y otras obras hidráulicas.

Con eso, se entregará agua cinco días a la semana durante toda la noche, incrementando así las escasas tres horas diarias que hay disponibles en la actualidad.

Para ello se invirtieron 0 millones, que incluyen aportes privados; entre ellos, del Observatorio Las Campanas. También se habilitará un estanque de acumulación para mantener agua y tenerla siempre disponible, sobre todo debido a la escasez que afecta a la Región de Coquimbo.

Los 26 litros por segundo que corren a través del parque Coll ya han permitido recuperar algunos de los árboles, que en medio de su sequedad exhiben hojas jóvenes y verdes.

“En unos días más llegan siete mil árboles que se van a replantar en los sectores donde se están sacando todos los que ya están secos, y que significan un inminente peligro para la gente que viene a hacer picnic. Al no tener consistencia en sus raíces, porque están secas, el viento las quiebra con mucha facilidad”, dice el alcalde Roberto Jacob.

Entre las especies que se plantarán en el parque se cuentan quillayes, espinos, algarrobos, peumos, además de átriplex y alcaparras.

Con los troncos viejos que dejaron los árboles muertos se construyen mesas y bancas, y se habilitarán otros espacios para los típicos picnics y asados que se realizan en distintos puntos del parque, aunque la mayoría se concentra junto a la medialuna.

En 2012, los descendientes de Gabriel Coll -cuyos hijos donaron en 1950 los terrenos al fisco, con el propósito expreso de habilitar allí un parque para los serenenses- reclamaron públicamente por el estado del recinto. “El parque me lo imagino como el Forestal: verde, con árboles grandes y donde la gente pueda caminar, que sea campestre”, dijo entonces Isabel Margarita Coll.

Legado de La Portada

El Parque Coll también se ha renovado en el ámbito deportivo. Las canchas de tierra para fútbol amateur hoy están cubiertas del pasto que se extrajo desde el Estadio La Portada, que fue demolido para reconstruirlo con una inversión de casi 5 mil millones. Para mantener ese pasto se llevaron 400 m {+3} de “tierra dulce” y se habilitó una bomba para poder regar. También se instalaron mallas que estaban en el estadio de la ciudad.

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